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La Biblioteca Central del Bicentenario conformará junto al Centro Municipal de Distrito un nuevo complejo cívico-cultural de gran impacto en la zona sur de la ciudad de Rosario. La decisión estratégica de realizar un edificio compacto de pisada pequeña y presencia en altura posibilita  liberar el suelo urbano y potenciar el carácter público del espacio abierto: un espacio urbano que gracias al predominio del paisaje verde propone un nuevo tipo de monumentalidad cívica, emblemática y sensible, colectiva e íntima.
Entre el C.M.D. y el nuevo edificio, la Explanada Cívica se presenta con identidad propia gracias al trabajo de unificación de pisos resuelto por la continuidad de las veredas de adoquines de pórfido existentes. Se transforma así lo que de otra manera sería una calle secundaria en una nueva plaza de ingreso a los dos edificios públicos que la enmarcan.
El Prado de Eventos es una gran extensión de césped que a la vez que resalta la singularidad del edificio público propone una monumentalidad más amable. Este plano verde permite tanto la ocupación relajada y cotidiana del sector como la realización de eventos públicos multitudinarios al aire libre con la fachada principal de la Biblioteca como fondo de escenario o pantalla de proyección; es un nuevo parque para el barrio. Dentro del Prado, un piso circular de ladrillo con un cambio de nivel genera un área recoleta de lectura rodeada de un banco continuo. Esta Plaza de Lectura está en relación directa con las propuestas culturales y educativas de la Biblioteca.
El Bosque del Bicentenario define el borde sur del área, enmarca el Prado y resalta en perspectiva el edificio de la Biblioteca. Compuesto de doscientos Eucaliptos plantados en tresbolillo a la distancia acostumbrada en la producción de madera para papel, cada árbol será acompañado por un banco de lectura con iluminación propia. Dentro del Bosque, el Claro de Lectura es un espacio abierto con infraestructura para actividades culturales. Un espacio casi surrealista que permite el disfrute de la lectura al aire libre rodeados por un bosque.

El Hall de la Biblioteca se propone como franca extensión del espacio urbano de la Explanada Cívica, en íntima relación visual con el edificio del Centro Municipal de Distrito. Agrupando los usos mas públicos de la biblioteca -la Tienda Cultural, y el Bar-Café Internet-, el Hall organiza de forma clara la orientación del usuario y los ingresos. Desde el amplio espacio interior el visitante entiende la lógica espacial del edificio: visiones abiertas en diagonal y en altura integran los distintos momentos del Sector de Actividades Culturales y generan un verdadero espacio público interior, multi-programático, activo e inclusivo.
Mientras que el Espacio Público Interior recorre el edificio en una espiral continua ascendente, el núcleo de circulación vertical centralizado clarifica la orientación del usuario y permite accesos controlados a los distintos sectores. Logrando independencia funcional e integración espacial, el ingreso directo a las Salas de Lecturas posiciona al usuario en punto intermedio de esta secuencia espacial. Desde aquí, mirando hacia abajo, se percibe la continuidad de espacios hasta el hall de ingreso. Mirando hacia arriba, se observa el aterrazamiento de las 2 salas de lectura. Éstas son espacios cúbicos de calibrada escala e iluminación: grandes lucernarios brindan la iluminación cenital difusa necesaria para la lectura y largas ventanas bajas devuelven vistas rasantes del horizonte de ciudad.
En el último nivel del edificio se propone un espacio a cielo abierto: la Terraza Pública de la Biblioteca. Para remarcar el carácter de continuidad del espacio público, la terraza se realiza con el mismo material de piso de la Explanada Cívica. Desde la Terraza Pública se puede observar el Patio del Centro Municipal de Distrito y entender la relación ciudadana establecida por estas dos instituciones.
Constructiva y materialmente se ha priorizado en todo momento la adopción de técnicas y resoluciones locales, simples, sustentables y económicas. La organización en planta es compacta y funcional. El núcleo central organiza la circulación del público, el personal y los libros, y contiene un espacio técnico vertical que conduce las distintas instalaciones a todos los sectores del edificio. La estructura se resuelve a través de este núcleo-columna central, dos grandes vigas en cruz, losas casetonadas de hormigón armado in-situ, (de medidas acordes a las luces propuestas para lograr espacios interiores libres de columnas) y tabiques portantes perimetrales de hormigón armado. Constructivamente es un edificio como tantos hay en la ciudad.
La Biblioteca asume plenamente su contemporaneidad, optimista sobre el futuro de la ciudad. Propone con su altura y profundidad de planta un urbanismo interiorizado y protegido por la institución democrática de la Biblioteca. La variedad programática energizará el interior y el exterior del edificio. Más que un contenedor, la Biblioteca Central del Bicentenario será un generador de cultura.

Equipo

Diego Arraigada - Juan Manuel Rois

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